Hay situaciones apabullantes, anonadantes y sobrecogedoras por su alto grado de factor friki. La respuesta al , destinado a mejorar significativamente la transmisión de audio, es el ejemplo más reciente del uso de las herramientas de publicación de doble vía para darle a la gente el poder de veto. Y lo mejor de todo, con estilo y buen humor.
Obviamente, por acá los 500 dólares que Denon pide por el cablecito sirven para comprar casi toda una computadora nueva. Al menos el CPU. El precio es criminal. Y la mejor forma de tomarlo es como una broma, de mal gusto pero broma.
Por eso el AK-DL1 ya ha sido como "sebo de culebra" (400 veces), "inmoral" (215), "impuesto a la estupidez" (5), "wtf" (4), "cura el cáncer" (2), "dispositivo de elongamiento genital" (2), "hace ver a las drogas baratas" (2), "la única sustancia sin kriptonita capaz de detener a Superman" (2), "porno audiófila" (1), "mejor que tener sexo con una licuadora" (1), "cable de los dioses" (1), y mi favorito, "all your audio are belong to denon" (1, ).
Y no contemos las , que van desde la historia de un tipo que conectó el cable a su impresora y obtuvo una en su oficina (desde entonces no encuentra a su gato) hasta aquel que recibió una visita de Al Gore para informarle que el calentamiento global se había suspendido en 5 millas a la redonda desde que tuvo el cable en su poder (aunque asegura que un iCable de $800 sonaría mejor). Un cliente insatisfecho se quejó de que ni con su velocidad de transmisión optimizada el cable podía hacer la ruta Kessel en menos de 12 parsecs. Inagotable.